Rei Berroa Libro de los fragmentos y otros poemas

-I- 
   )Qué peso es 
   el que lleva en la camisa 
   este berroa
   que se ha puesto  
   la cabeza del revés? 
   )Cómo piensa que va a encontrarse así  
   en esta edad de partido y oficina?  
   Y si viene y nos cuestiona 
   sobre el mundo o sobre el aire,  
   )qué le vamos a decir al pobre iluso?  
   )Cómo indicarle que no debe preguntar 
   si es que ya sabe? 
   Y al venir y plantarse a nuestra vera 
   con su olor a vino y carcajada,            
   )por qué se rasca 
   el corolario de la vida, 
   llega tarde a sus reuniones, 
   se olvida de pagar sus hipotecas, 
   sus deudas surrealistas, 
   y el abrazo que le debe a Lautréamont? 
   Pequeño funcionario que imagina,  
   no sabe este burócrata 
   qué parte del horario sólo existe 
   de la noche al esqueleto 
   y cuál otra le podría  
   dejar la mañana boquiabierta, 
   temblando de rocío,  
   como un dios que va a pecar. 
-II- 
ACID RAIN 
   Me meto en esta orilla del terráqueo globo 
   donde arguyen los que saben y especulan sobre el tiempo 
   que el clima va templado. 
   Indago alrededores: 
   )Qué es esto digo 
   si pregunto por el aire  
   y me llegan hediondeces 
   que transmutan y envenenan los sentidos 
   o me quitan la flor de la memoria 
   y al asfalto me lo ponen contra el pie 
   contra la grama? 
   )Dónde están las plantas 
   el árbol de follaje 
   que lechos producía para el agua?    
   )Dónde el pájaro o el pasto? 
)Qué fue del caminante aquel 
   que el hacha sobre el hombro 
   anduvo investigando 
   por dónde se llegaba a las raíces 
de esta lluvia
   que reduce lentamente 
   el porvenir y mi pulmón? 
   Ni encuentro al caminante 
   ni puedo tocar el pasto sin herirme. 
   Y en vez de los follajes y del agua 
   sólo un ruido de motores que trae el viento 
   y en vez de aquella brisa y el paisaje 
   un vago olor a desperdicios y bencina 
   herida gravemente la verdad por el político 
   y calvo el pájaro. 
                                                          
-III- 
TRES VARIACIONES SOBRE EL TEMA 
DE LA PAZ Y LA PALOMA 
I  
Es tanta la paz de una paloma  
que dicen los expertos en la paz  
que sólo bastaría una paloma  
para traer sobre la tierra toda la paz  
que buscan los humanos sin saberlo.  
II 
Son tantas las palomas de la paz  
que dicen los expertos en palomas  
que sólo una paz sería necesaria  
para atraer a todas las palomas  
que buscan al humano sin remedio.  
III  
Si la paz se vistiera de paloma  
dicen los expertos en humanos  
con una sola paz nos bastaría  
para darle sus alas a la tierra  
haciendo del humano una paloma. 
  
 No es mucho pedirle  
           a la paz o a la paloma.  
    
    [Poema I del libro Palomas pensajeras]
-V- 
   Ya lo he dicho 
   muchas veces 
   y lo vuelvo a repetir 
   el alma es inmortal 
   mientras no muera  
   el hombre.   
-VIII- 
   Ni siquiera un trozo 
                          de esperanza 
   para darle a los mojados 
                                  por la luna 
   y enseñarle al hombre entero 
   cómo suena el hambre 
   cuando cuelga en las paredes 
   y no sirve para nada la sintaxis 
   y la física se queda en el retrete 
   aprendiendo geografía 
   y el que gana el premio Nóbel 
   enumera sus inútiles versículos 
   y la historia se derrite en el duodeno 
   y me vienen los poetas y me dicen 
   que están a mi favor. 
    Habrá que aprender 
    de nuevo a dividir. 
-XI- 
¿QUÉ ES LO QUE QUIERE USTED QUE NO ENTENDEMOS? 
Y después de la lluvia, 
)qué viene?  
)El agua? 
)Qué viene después del trópico y el agua?  
)La plaza? 
Y de esta plaza en que contamos los días, 
)adónde vamos? 
No es bueno eso de soñar así 
de tal manera 
que el lecho nos resulte insuficiente 
y se queden los demás hurgando 
en la guía telefónica, 
echando pestes contra el viento, 
ocupados en saber 
cuál era nuestra fecha bautismal.
)Dónde habrá ido a parar el desgraciado?,
 se preguntan. 
)Cómo es que no pudo decirnos  
su código postal donde pudiéramos al menos 
remitirle su epitafio 
o preguntar por qué se fue? 
¿Qué es lo que hay al otro lado del silencio 
y si vale la pena preocuparse por vivir? 
Siete horas de sueño         
son más que suficientes      
para olvidar  
la lección de cada día: 
el periódico, las viejas osamentas 
y el acto tercero de la obra 
en que nos besan el pecado 
y nos preguntan, 
)qué viene después del trópico y la lluvia, 
detrás de la oración o la blasfemia? 
)Estará Dios aconsejando bien a los humanos  
que escupen contra el aire y se impacientan? 
)De veras que sabe Ud. algo de Dios? )Es? 
)De dioses, me decía? 
Sólo sé que no entiendo bien  
qué quieren de nosotros, si existimos. 
En el resto estamos en paz: 
yo aquí luchando también 
por llegar a mi estatura 
y Dios allá  
con sus macabros libros y su absurda trinidad 
llenándole el caletre de ilusión  
a mis colegas los humanos. 
-XII- 
CORVA LA CIUDAD, EN RUINAS EL CULTIVO 
Verdosa la soledad 
sin querer vaciándose el arroyo  
que ayer sirvió a la aldea 
su última ración de pez y de plantío 
apagado el campo 
a cuya expensa crece  
desorbitadamente la metrópolis 
en ruinas el museo  
y hasta nuevo aviso, dijeron, 
estará la biblioteca clausurada. 
Necesitamos a la juventud  
en los campos de recreo 
y si no tenemos hinchas, 
¿cómo cree usted que vamos 
a obtener la franquicia que buscamos? 
Y sin auditorio, 
)de qué nos sirve llenar las ondas 
de fragancias, novelones y noticias? 
No sea testarudo y deje todo en nuestras manos. 
Sabemos lo que al pueblo le hace falta. 
Compare las horas que pasan sus vecinos 
entre el libro y la pantalla 
y verá que no mentimos. 
Mugrientos silencio y soledad. 
Vacía la memoria 
ermitaña consejera de la noche.     
-XV- 
EL ÍNDICE, LOS OJOS, EL PULGAR 
Ese que pinta con paraguas sobre el hombro 
prepárase el oído a la alabanza 
que le ofrece cuando debe construir. 
                                                 
Con faldas viene, 
con palomas, herraduras
y una cámara en la calva 
donde pone lo real patas arriba 
ensuciando como quiere con los dedos de los pies. 
De trazarla tantas veces sobre el lienzo 
descubre que la muerte es la raíz de la belleza 
y otra música 
                      la vida del color.  
A más de no entrar nunca en los castillos 
donde esconde la academia su mentida fetidez,    
ése que pinta sus bocetos en el temple 
no tiene diosas 
 de pechos generosos o entrepiernas depiladas, 
sino esperanzas con sostenes, 
banderas sin esqueletos, 
sorpresas con pubis retorcidos,  
madres, monjas y bombillas con lamentos de animal. 
Había desaguado en el dinero y su armonía, 
pero hoy lo besa bajo el brazo 
donde lleva la cabeza y el poder. 
Desangra la paleta lo que llora, 
destruye con el índice 
la estrechez del movimiento, 
al ojo le encarga descubrir lo que es antiguo 
y pinta al rojo vivo 
el sudor sin retribuir del que trabaja, 
el beso homosexual y sin vergüenza, 
los clítoris sangrantes de las hembras musulmanas, 
las plagas de este tiempo sidernético,
las bolsas desmedidas 
y apestosas donde esconde el poderoso 
sus divinos dolarillos 
y el aire de madrides y bagdades, 
                                     
donde pisan y amenazan los imperios 
al olivo y al venado, 
                        a los niños.
 [Poema XII del Libro de los oficios] 
-XVI- 
No somos  
más que cisnes 
que en el agua de este tiempo 
adanamos y damamos y nadamos 
-XVIII- 
Pero no pudo  
conservar  
su inocencia  
y a ésta 
la hemos encontrado 
corriendo por las plazas 
en forma de aguja, de beso o de paloma 
buscando 
plantar su desnudez 
en otro Dios 
que le sirviera 
mejor  
para la vida. 
  [Poema XX del libro Palomas pensajeras]
-XIX- 
EL ANAFRE, LA TINAJA Y EL BASTÓN 
Como tanto me escuece el corazón 
le he quitado su pulsada 
lo he sacado del chaleco en que me habita 
y una vez amonestado 
ha seguido allí tan sosegado 
que no siento los detalles de la música que lleva. 
Orden tengo 
de no estarme en el empleo 
abriéndole las mangas al perdido 
buscando en los archivos de las carcajadas 
que remeden el compás del existir  queriendo 
componer para el que pasa 
un ronquido 
                     una mirada desde el pecho 
un abrazo 
                un desahogo a media voz. 
Ya sabe usted cómo pende el bienestar 
de su peinado 
      el aseo                  las costumbres 
y que el cliente es nuestra presa  
y bien sabemos lo que quiere o va a aguantar. 
Es preciso 
que quien sirva en estos nobles menesteres 
se rasure hasta el envés de las axilas 
se abotone sus corruptas oquedades 
rebusque de memoria en nuestro libro 
y no se rasque ni se suene el embrión. 
(¡Qué van a decir si no los parroquianos!) 
Si quiere usted permanecer en nuestra nómina 
conviene que sepa fríamente 
          que el trabajo 
bien pagado 
nos separa de la piedra  
    de la planta 
                                                          el animal. 
En fin 
que todo se nos quiebra 
porque olvidan los humanos 
la parroquia 
                     el documento 
            su número de crianza 
que le ofrecen la segura eternidad. 
Por eso hoy 
como todos los días en que arribo a mi jornada 
he dejado el corazón en el garaje 
lo he puesto en la trastienda 
confundido en la antigualla 
pequeñito 
sin señal que lo distinga 
del anafre 
                 la tinaja    o el bastón
[Poema II del Libro de los oficios]  
EL OFICIO DEL POETA: POÉTICA3
         Pero son los poetas
             los que fundan lo permanente.

Anuncios

Acerca de irel Faustina Bermejo

MIEMBRO FUNDADOR DE LA REVISTA LITERARIA MOLÍNEA Y DE TEATRO NUEVA ERA DE MURCIA. SOCIA DE ARTISTAS INDEPENDIENTES Y DE ARTV
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s