SILENCIO

De mi libro “El hombre era un monte”

Cuando la oscura bóveda

se ilumina de estrellas

y el sonido de guijas redondas

arrastradas por las olas

retumba en el silencio de la  noche,

cuando en la cala solitaria

el mar ruge fiero…

La irradiación de la geocorona

envuelve al planeta en un manto

de átomos de hidrógeno.

sobre la orilla mojada

rezo mi plegaria.

A un lado la montaña,

el mar al otro lado.

Lloro como hacía

mucho tiempo que no lloraba.

Llevo el silencio de Dios

en mis oídos,

el silencio de los hombres

en los labios,

el silencio de la tierraen la mano…

¡ Sólo el eco de las

profundidades habla !

Al mar se precipita la redonda luna.

Desamparado de Dios

y de los hombres

el vientre maternal de la tierra

tiernamente me arrulla.

De vez en cuando

Dios nos deja solos y calla.

Hasta Cristo gritó:

¡ Padre mío, Padre mío !

¿Por qué me has abandonado?

En la bóveda oscura

son ascuas las constelaciones

del Camino de Santiago:

¿Cómo puede el hombre

creerse del universo separado?

A un lado la montaña,

el mar al otro lado.

 

Anuncios

Acerca de irel Faustina Bermejo

MIEMBRO FUNDADOR DE LA REVISTA LITERARIA MOLÍNEA Y DE TEATRO NUEVA ERA DE MURCIA. SOCIA DE ARTISTAS INDEPENDIENTES Y DE ARTV
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s