AJEDREZ

EL-SIMBOLISMO-DEL-AJEDREZ… AJEDREZ ESOTÉRICO por Samael Aun Weor.y otros. 

LES PRESENTO UN HERMOSO TRABAJO QUE FUE UN PLACER COMPAGINARLO EN 3 PARTES SOBRE EL SIMBOLISMO DEL AJEDREZ Y SU PARTE ESOTÉRICA PARA LOS AMANTES DE ESTE JUEGO CIENCIA, LES ENCANTARÁ DESCUBRIR COSAS QUE NO SABÍAN Y PARA OTROS DESCUBRIRAN UN JUEGO FASCINANTEMENTE LÓGICO Y CIENTÍFICO,Y ÚNICO, A DISFRUTAR HELEN.
El ajedrez es un juego antiquísimo, cuenta con muchos siglos de existencia, y por eso no es de extrañar que estén ligadas a él leyendas cuya veracidad es difícil de comprobar debido a su antigüedad, precisamente a manera de información queremos contar una de estas: Para comprender no hace falta saber jugar Ajedrez, basta simplemente saber que el tablero donde se juega esta dividido en 64 escapes o casillas negras y blancas.
Una de estas leyendas dice: El juego del Ajedrez fue inventado en la india. Cuando el Rey Hindú CHERAM lo conoció quedo maravillado de lo ingenioso que era y de la variedad de posiciones que en él son posibles Al enterarse que el inventor era uno de sus súbditos, el Rey lo mando a llamar con el objeto de compensarlo personalmente por su acertado invento, el inventor llamado SETA, presentose ante el soberano, que era un sabio vestido con modestia, que vivía gracias a los medios que le proporcionaban sus discípulos. SETA,quiero recompensarte dignamente por el ingenioso juego que has inventado, dijo el Rey; el sabio contesto con una inclinación. Soy bastante rico como para poder cumplir tu deseo mas elevado,continuo diciendo el Rey; di la recompensa que te satisfaga y la recibirás. SETA continua callado; no seas tímido lo animo el Rey,expresa tu deseo, no vacilare en nada para satisfacerlo.
Grande es tu magnanimidad soberano, pero concédeme un corto plazo para meditar la respuesta, mañana tras arduas reflexiones te comunicare tu petición.
Cuando al día siguiente Seta se presento de nuevo ante el trono, dejo maravillado al Rey por su petición sin precedentes. Soberano, dijo Seta, manda a que me entreguen un grano de trigo por la primera casilla del tablero de Ajedrez; ¿ un simple grano de trigo?,Contesto admirado el Rey. Si soberano, por la segunda casilla ordene que me entreguen dos granos, por la tercera cuatro, por la cuarta ocho, por la quinta dieciséis, por la sexta treinta y dos, etc.Basta, el Rey interrumpió irritado, recibirás el trigo correspondiente a las 64 casillas del Tablero de acuerdo a tu deseo: por cada casilla doble cantidad que por la presente, pero has de saber que tu petición es indigna de mi generosidad, al pedirme tan mísera recompensa menosprecias irreverentemente mi benevolencia, en verdad que, como sabio que eres deberías haber dado mayor prueba de respeto ante la bondad de tu soberano. Retírate, mis servidores te sacaran en una saco el trigo que solicitasteis. Los matemáticos de la corte hubieron de trabajar intensamente en calcular la recompensa de Seta, quien quedo esperando en la puerta del palacio. Solo al amanecer del otro día, el matemático mayor de la corte, solicito audiencia para presentarle al Rey un informe muy importante: Oh Rey, hemos calculado escrupulosamente la cantidad de granos que desea recibir Seta, resulta una cifra tan enorme; … sea cual fuera su magnitud, lo interrumpió el Rey con altivez, mis graneros no empobrecerán, he prometido darle esa recompensa y por lo tanto hay que entregársela. Soberano, no depende de tu voluntad el cumplir semejante deseo, en todos tus graneros no existe la cantidad de trigo que exige Seta. Tampoco existe en los graneros de todo el reino, hasta los graneros del mundo son insuficiencia Si deseas entregar sin falta la recompensa prometida, ordena que todos los reinos de la tierra se conviertan en labrantíos, manda a secar Mares y Océanos, ordena fundir los hielos y las nieves que cubren los lejanos desiertos del norte, que todo el espacio sea totalmente sembrado y se ordene entregar toda la cosecha obtenida a Seta. Solo entonces recibirá su recompensa. Dime cual es esa cifra tan monstruosa, dijo el Rey, reflexionando. Oh soberano son DIECIOCHO TRILLONES CUATROCIENTOS CUARENTA Y SEIS MIL SETECIENTOS CUARENTA Y CUATRO BILLONES, SETENTA Y TRES MIL SETECIENTOS NUEVE MILLONES CINCUENTA Y UN MIL SEISCIENTOS QUINCE. (18.446.744.073.709.051.615). O lo que es lo mismo DOS ELEVADO A LA POTENCIA 64. La recompensa del Inventor del Ajedrez, deberá ocupar un volumen aproximado de 12.000.000.000 M, o lo que es lo mismo 12.000 Km3, si el granjero tuviera 4 metros de alto y 10 de ancho, su longitud habría que ser de 300.000.000 de Kilómetros, o sea el doble de la distancia que separa a la tierra del sol. (Partes tomadas del libro, “El divertido juego de las Matemáticas”, autor PERELMAN, edita “Circulo de lectores”.Símbolos de Partes del Tablero Representa en sí el Juego de la Vida.
La vida es un tablero de Ajedrez, en la cual cada uno de nuestros actos es una jugada. Si nuestras jugadas son buenas, inteligentes y oportunas el resultado será el éxito, salud y longevidad. Si por el contrario nuestras jugadas son hechas de mala fe, egoístas e inoportunas, el resultado será fracaso, enfermedad y muerte. Si analizamos numéricamente la cantidad de escapes en un tablero, nos hayamos con 64, que para efectos kabalisticos nos da un total de 10, representa la ley de recurrencia, la Retribución, la rueda del Samsara, las fuerzas evolutivas. La cantidad de escapes Blancos es de 32 = 5. La ley del Dharma. En lenguaje místico de la luz, cuando debutamos en el tablero de la existencia nos reciben las fuerzas blancas, o sea los galenos con sus batas blancas, nos dan la bienvenida, en señas de que empezaron a Evolucionar; como quiera que nada en la Naturaleza esta estático, llega el momento en que se fracasa y caemos en el amparo de las fuerzas involutivas, la cantidad de escapes negros es de 32= 5 la ley del Karma, en el lenguaje místico de las tinieblas, la decadencia, la defunción, la muerte. El bien y el mal no existen. Una cosa es buena cuando nos convine y mala cuando no nos conviene. El bien y el mal es cuestión de conveniencias egoicas y caprichosas de la mente. El hombre que invento los fatídicos términos Bien y Mal, fue un Atlante llamado MAKARI KRONVERNZYON, miembro distinguido de la científica sociedad AKALDANA. Situado en el sumergido Continente Atlante. Jamas sospecho el Viejo Sabio arcaico el daño tan grave que iba a causar a la humanidad con el invento de sus dos palabritas.
Los Peones:
Cuando enfocamos el juego en los aspectos militares sobre todo en las cortes medievales, simbolizan los soldados del Rey; base de los planes del peón para que avance, es un germen de debilidad que se crea.
Los ocho peones: ocho Virtudes de la Madre Devi Kundalini, que son: Comprensión, Voluntad, Verbo, Recto pensar, Recto sentir, Recta manera de ganarnos la vida, que haya PAZ y que haya AMOR. También nos representa el arcano ocho del Tarot (o sea el Patrón de medidas). La Justicia, cada uno de nosotros luchando contra los contratiempos.
Los movimientos son muy limitados; las sombras de pecado de aquel Rey interno de cada uno de nos que nunca ha pecado: tú lo sabes. 
Las Torres: Simbolizan el estado de alerta Percepción y de Alerta novedad, en los Grandes Misterios se le daban al neófito el cincel y el martillo para que fuese puliendo las dos columnas del templo, la Blanca y la negra; mejor dijéramos, la DORIKA y la JONIKA. Los CIMIENTOS de la torre en la época medieval eran de piedra y casi todas las torres estaban hechas de este material, símbolo resplandeciente de la Energía sexual.
Los Caballos: Representan la Osadía y el valor para eliminar el Miedo sus movimientos describen la escuadra y el compás, tan importante en los estudios Masones, sus movimientos son en forma de L, que en sistema de numeración romana tiene un valor de 50, descomponiéndolo nos está indicando la LEY en Rigor.

Los Alfiles: En las cortes medioevales, se conocían con el nombre de Obispos y eran quienes más cerca estaban al Rey; alegorizaban los Alfiles, las Lanzas, la Urania Venus de los Griegos. EL REYRepresenta la Sabiduría, nuestro real SER, el V.M. Interno, la estrella interior que siempre nos ha sonreído. Todo el juego del Ajedrez, consiste en colocar al rey en una situación tal que no pueda moverse y es entonces y sólo entonces cuando se le da muerte. O Jaque Mate. Sabido es que terminada una partida de Ajedrez, se puede iniciar una u otras, según los acuerdos de los contrincantes, pero el Rey, sigue siendo el Rey y no cambia, así es nuestro Real SER, es lo que ha sido, lo que es y lo que será. Es de anotar que algunos valores que hemos dado a las fichas, no son los valores clásicos, sino Esotéricos.
La Reina Dama: No podría faltar en el tablero de la existencia y en el ajedrez, el elemento femenino, el principio universal de la vida, la cual resplandece en toda obra, Dios mismo, es el Rey desdoblado en Mujer, el Eterno Amor que fluye y refluye en todo lo creado, desde niños añoramos sus ternuras porque ella es la otra mitad de nuestro SER y viceversa. Sin la Dama en una partida de Ajedrez, nos sentimos sin el poder supremo, estamos perdidos. Si hacemos un estudio Trascendental de las diferentes culturas, vemos como detrás de la gloria de los Grandes Hombres Ilustres, siempre ha estado la Mujer, como la Sacerdotisa de TEBAS, en medio de antorchas habló a las multitudes, como Sacerdotisa de los templos de Misterios.Reinó en Egipto, como vestal de Delfos, bajo el nombre de Pitoniza; un Gran Maestro dijo: el Sumun de la Belleza es la Mujer, la Naturaleza, la Música, las Flores, un paisaje, un niño nos conmueve, pero la Mujer, no sólo nos conmueve sino que nos atrae, nos inspira y nos provoca. La libertad de los movimientos de la Dama, en un tablero de Ajedrez, es formidable, los valores fundamentales del Ajedrez son el Tiempo, o sea la Rapidez para realizar los planes, espacio, dominio del mayor número de defectos si los proyectamos de jugada en el ajedrez son bien hechos y con fuerza suficiente, si el desarrollo y las circunstancias han sido maravillosas, el resultado será la Victoria. En la vida el hombre se enfrenta con innumerables problemas, cada persona necesita saber cómo resolver cada uno de estos problemas; inteligentemente, todo ajedrecista sabe que toda solución está en el problema mismo, siempre que haya tranquilidad y equilibrios perfectos entre la mente, la emoción y el centro motor.En el mundo existe una enorme masa de personas a quienes se les ha proporcionado todos los elementos para triunfar en la vida, pero carecen de hábitos y de capacidad de o para Razonar lógicamente, porque podemos asegurar que todos los seres humanos somos fichas de ajedrez en el tablero de la vida; y sobre nosotros están seres Superiores, que unas veces dan apoyo a las fichas negras y otras a las blancas. Cada uno de nosotros en estos momentos, está volviendo a repetir la misma partida de su vida anterior, más las consecuencias, buenas o malas, bajo los efectos de la Ley de Recurrencia. Jugadores Inconscientes que no hemos aprendido a jugar inteligentemente y que nuestro destino no lo decide un solo propósito, sino miles y miles de agregados psicológicos. Todos los seres humanos sin una enseñanza superior, somos como una partida de Ajedrez sin Peones, cortos de inteligencia y con muchas limitaciones que ignoramos que dentro de nosotros existen terribles posibilidades que debidamente desarrolladas nos llevarían a la Victoria final. Nos invita pues, la Gnosis mediante el juego ciencia, a ser verdaderos jugadores inteligentes y conscientes, como también para mover dentro de fuerzas superiores ignotas, que harán de nosotros Hombres reales y verdaderos.
SINTESIS DEL AJEDREZ ESOTERICO EN LA PRACTICA Trabajo Arkánico en el Ajedrez Esotérico. El Rey y la Reina. Simbolizando al hombre y a la mujer, trabajando en la gran obra A. Z. F. Los alfiles, son la Lanza y la guadaña, simbolizando de esta manera a la Madre Divina fabricando Cuerpos y desintegrando Defectos. El Caballo. Simbolizando la fuerza que se va adquiriendo a través del trabajo con la energía sexual transmutada, simboliza también la Inteligencia, la amistad, y el triunfo. Las Torres. Simbolizan el Cuerpo Astral y Mundo Mental. El saludo: YAKIN- BOAZ, que se hace a la entrada de todo templo y el que debe hacer el Hombre y la Mujer en el momento de ir al trabajo sexual A.Z.F. Los Peones. Indicando las ocho Virtudes del KUNDALINI y que debemos conquistar para poder ser aceptados por DEVI KUNDALINI. El Tablero. Es el juego de la vida y no sabemos si estamos jugando la última partida. Los Cuadros. Negros y Blancos. Que unas veces nos dan fuerzas las negras y otras veces las blancas. Positivo y negativo. El equilibrio en todo. La Palabra AJEDREZ. Simbólicamente vemos la Balanza de la Justicia Cósmica así: La A: El agua o sea Karma. La Z: El fuego o sea Darma. La D: El equilibrio que se debe tener en todo, y así lograr realizarnos. Si descomponemos más las letras, vemos lo siguiente: La J: simboliza el Bastón de los Patriarcas. La E: simboliza los Cuatro Elementos de la Naturaleza. La Esfinge del Egipto milenario. El Verbo. La R: El fuego Sagrado del Espíritu Santo. La Madre Divina-Kundalini.
Samael Aun Weor
La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.
En el tiempo mítico, cuando el hombre vive en perfecta armonía con el cosmos, los juegos poseen un carácter sagrado, y no son las simples distracciones que el hombre de hoy considera. El ajedrez ha conservado vestigios de ese carácter sagrado.
El origen del ajedrez pertenece a un tiempo inmemorial, así diferentes tradiciones lo han situado en su remoto pasado. La versión más extendida sobre el nacimiento de este juego, cuenta que es originario de la India y fue transmitido al Occidente medieval por medio de los persas y los árabes. Sin embargo, esta moderna teoría olvida que en nuestra Tradición Hermética encontramos en el “Fedro o del Amor”, como por boca de Sócrates, Platón, sitúa el nacimiento del ajedrez en Egipto, siendo el dios Thoth su inventor.

Ilustración de “El libro del ajedrez”. J. Cessoli.

El juego del ajedrez es la representación de una cosmogonía, donde dos jugadores se enfrentan valiéndose de sendos ejércitos, actualizando el drama cósmico de la dualidad, sobre un pavimento cuadrado y adoquinado, formado por baldosas alternativamente blancas y negras.

El tablero, lugar donde se desarrolla la trama del juego, es cuadrado, figura geométrica de cuatro lados iguales que son expresión del cuaternario, y que nos transmite la idea de armonía, orden y equilibrio, motivo por el cual se le asocia con el símbolo de la tierra. De este modo, el hombre queda inscrito dentro de los lados verticales y horizontales, limitado por las coordenadas que representan el espacio y el tiempo.

En las civilizaciones tradicionales la figura del cuadrado era considerada sagrada, y poseía una carga mágica inherente. Para trazar el mapa cosmogónico donde se desarrolla el juego del ajedrez, el cuadrado es multiplicado simétricamente hasta alcanzar un cuadriculado de ocho columnas de base, número que le inspira un simbolismo intermediario, o de transición, entre el cuadrado (tierra) y el círculo (cielo), con la consecuente carga sacerdotal que esto conlleva.
Así el tablero queda dividido en una cuadrícula de 64 casillas, dentro de un diagrama de ocho por ocho cuadrados, la misma construcción que posee el cuadrado mágico alquímico de Mercurio-Hermes, cuya función es además de instructora y educadora, iniciática, y por tanto de transición e intermediaria entre Dioses y hombres.

Cuadrado mágico de Mercurio.
(Invitamos a los lectores a “jugar con los números”)
Que en la Tradición Hermética, Mercurio-Hermes, iniciador en los misterios, se relacione con “Hod”, la sefirah número ocho del Árbol de la Vida, y su cuadrado mágico sea una cuadrícula de 64 cuadrados, está en perfecta armonía con otras tradiciones como la china, donde los 64 hexagramas del I Ching derivan de los ocho trigramas iniciales, que a su vez devienen del binomio original, la dualidad.

Además, el tablero posee un carácter cíclico inherente, hecho que se manifiesta en que 64 es un número entero submúltiplo de 25.920, el número de años de la precesión equinoccial, y que para los hindúes corresponde a la duración de la edad de oro de un Manvántara.

Por otro lado, el carácter cíclico del tablero lo observamos al descomponer 64 como 6 + 4 =10, que se asocia con una vuelta al origen, y que corresponde en el Tarot con el arcano de La Rueda de la Fortuna, equivalente a la Rueda de Sâmsara para los budistas. En este arcano, anunciador de un nuevo ciclo, hay dos animales girando sobre la rueda, uno asciende, otro desciende, cual los dos ejércitos que batallan en el ajedrez, sobre ellos existe una esfinge inmóvil, símbolo de los cuatro elementos, asociados también a los cuatro lados que limitan el tablero. Hemos de trascender esta realidad que nos limita, donde gracias a la iniciación, podemos ascender a otros estados del Ser.

Si observamos que las casillas del tablero están divididas en 32 cuadrados blancos y 32 cuadrados negros, y que son 32 las figuras con las que se inicia el juego, la relación con la Cábala judía se hace más evidente, donde encontramos que las primeras palabras del Sefer Yetsirah son:

“Con 32 senderos místicos de Sabiduría, grabó Yah, Señor de los ejércitos, Dios de Israel”.

Esta en relación con las 32 veces que en el primer capítulo de la Torah aparece el nombre de Dios Elohim, y se manifiestan como las diez sephirot y las 22 letras del alfabeto hebreo, que constituyen las manifestaciones del entendimiento, configurando así los 32 senderos de sabiduría que deben ser abiertos por cada individuo, como rutas personales hacia el conocimiento, descubriendo cada uno su propio e irrepetible peregrinaje hacia la libertad.

Libertad, inherente al Principio Único, la unidad metafísica, cuya primera emanación es la dualidad. Dios uno, y dual, como las dos mitades del huevo del mundo para las tradiciones egipcia e hindú, como el andrógino primordial platónico, el yin-yang de la tradición extremo oriental, como la yuxtaposición de colores blanco y negro del simbolismo del tablero de ajedrez.

Así, en el ajedrez aprendemos que la luz y las tinieblas, el día y la noche, el bien y el mal, se oponen, pero también se complementan, porque uno no existe sin el otro, como ocurre con todos los pares de opuestos y complementarios de este universo sexuado.

La armónica alternancia de los colores blanco y negro, nos muestra la manifiesta complementación de los opuestos en el universo. La disposición del pavimento adoquinado de las logias masónicas, análoga a la del tablero de ajedrez, tiene su equivalente en el símbolo del Yin-yang, que ilustra claramente la idea de dualidad y complementación de los opuestos, donde la interpenetración de los dos aspectos, es análoga al simbolismo del pavimento ajedrezado. Existe también un significado de orden metafísico en los colores blanco y negro, René Guénon, nos señaló como el blanco simboliza lo manifestado y el negro lo no-manifestado.

De hecho el blanco, que realmente es incoloro, es la fuente original de toda la gama cromática, dado que los colores no son más que el producto de una refracción de esa luz blanca, que en si misma los comprende a todos, mientras que la total ausencia de luz, sería el negro. En razón a esta correspondencia, el blanco se refiere a la tierra, lo manifestado, y el negro al cielo, lo no manifestado, lo que le otorga un carácter inverso al significado inicial aparente.

En el ajedrez observamos la existencia de castas, representadas por las diferentes funciones que las figuras desempeñan en la cosmogonía del juego.
La división es en cuatro castas, en correspondencia con la jerarquización natural existente en todos los pueblos tradicionales.

El Rey representa el estado sacerdotal o brahmánico, el corazón o espíritu de cada ejército que hay que proteger, la esencia del juego, sin en el cual no tendría sentido la batalla.(Ilustración: rey del ajedrez llamada de Carlomagno) porta sobre su cabeza una corona, que reproduce la forma circular del cielo al que simboliza, siendo la corona el signo que confirma la posesión de una auténtica realeza interior, que le permitirá gobernar en orden con la Voluntad Divina.

La raíz simbólica de corona, “k-r-n”, proviene de la misma raíz que Cronos, cráneo, cuernos, o el de la palabra griega “Karn”, que es la cúspide de la Montaña Sagrada Hiperbórea. De hecho Kether, la Unidad, la sefirah más elevada del Arbol de la Vida Sefirótico, es la corona que porta el Adam Kadmon, u hombre primordial, de la tradición judía.

Su posición al inicio del juego es central, sobre una casilla de color contrario al suyo, conjugando así los opuestos, y con la posibilidad de moverse en todas las direcciones una casilla a su alrededor, lo que le infiere un movimiento circular sobre el mismo, el Rey, el Espíritu, el centro sobre el que gira el compás, símbolo de su Inteligencia Divina.

Es interesante observar, como las posibilidades de su movimiento circular, quedan inscritas en un cuadrado de tres por tres, el cuadrado mágico de Saturno, de movimiento lento pero inteligente y meditado, al igual que el Rey del ajedrez.

El cuadrado mágico de tres columnas de base tiene nueve cuadrados inscritos en su interior, es curioso relacionarlo con la carta novena del Tarot, el Ermitaño, que representa a un anciano sabio, un maestro interior, al cual también se le asocia con Cronos, el Tiempo, que devora a sus hijos. Así, los movimientos del Rey han de poseer como cualidades más notables la paciencia, la experiencia, la soledad y la sabiduría, al igual que Saturno, Cronos o el Ermitaño.

Cada uno de los aspectos divinos se considera dotado de una energía o potencia propia, a la que los hindúes denominan “shakti”, y que está representada simbólicamente por una forma femenina, así la “shakti” de Shiva es Parvati.

La Dama, el elemento femenino del tablero, es el propio Rey desdoblado en mujer, la energía concentrada del Rey, la Reina la transforma, aglutinando toda la fuerza expansiva de la creación, como una fuente de agua pura, desbordante e imperecedera, como Júpiter, progenitor de todos los dioses, amante de la vida y misericordioso Señor del mundo.
Así los movimientos de la Dama son formidables, hacia cualquiera de las ocho direcciones que la rodean, con el único límite del tablero de la existencia.

El juego divino consiste en la creación, sostén y disolución del universo, como también los lazos que unen a los devotos con el Samsara, el ciclo de sucesivos nacimientos y muertes. Ella es la Energía Universal, una con el Ser Supremo, y así es contemplada y adorada.

En el Sacro Imperio la mayor divisa es el amor, el “hieros gamos”, el matrimonio sagrado del Rey y la Reina. El Rey simboliza el poder espiritual, la Reina en cambio representa al poder temporal. La función del poder temporal siempre será proteger al poder espiritual.

De hecho la corona del Rey tradicionalmente se representaba con una cruz en su parte superior, simbolizando el poder espiritual, en cambio la dama, aunque también coronada, carecía de este símbolo, asociándose por tanto a la autoridad temporal ejercida por el Rey guerrero.

Que el origen del juego pueda ser brahmánico responde al Principio, pero es un juego destinado a los kshatriyas, ya que pertenece al campo de la acción.
Así en la India a este juego también se le conocía como “chaturanga”, que significa “cuatro miembros”, y existe una similitud entre las piezas de ajedrez que acompañan al Rey y a la Reina, esto es alfiles, caballos, torres y peones, con los cuatro miembros del ejército en la India, elefantes, caballería, carros de combate e infantería.


Posible versión del Chaturanga

En la misma fila donde se sitúan el Rey y la Reina, existen tres parejas de figuras que poseen un interesante simbolismo, ocupando cada figura de la pareja un cuadrado negro y otro blanco, y rodeando a la pareja Real que se encuentra en el centro.
El alfil es la más próxima a ellos, no en vano en muchos lugares se le denomina también delfín, que quiere decir príncipe, motivo por el que está más cerca del rey y de la reina que ninguna otra pieza.
Don Alfonso X El Sabio en su “Libro del Ajedrez”, representaba a estas figuras como elefantes que sostenían sobre sus lomos una pequeña torre donde se situaba un arquero. En efecto, la palabra alfil parece derivar de “hasti” del sanscrito, a “pil” en persa, y a “fil” en árabe, que significa elefante, a lo que si le anteponemos el artículo árabe “al”, queda convertida en el actual alfil.

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Por Pedro Abío: http://www.scribd.com/doc/2642587/EL-SIMBOLISMO-DEL-AJEDREZ.

http://www.elarka.es/juegos/ajedrez.htm

Pero aunque el juego del ajedrez parece que fuese introducido en Europa y en España a través de los árabes, y que este a su vez procedía de la India, si recordamos el origen mítico del juego, que Platón situaba en Egipto, por medio de su inventor el dios Thot, es importante subrayar el verdadero origen del alfil o elefante.

Los amonios denominaban a un oráculo “Alpha o Alphi”, (la Voz de Dios). En Egipto los principales oráculos eran los toros sagrados “Apis” y “Mnevis”, por lo que era común denominar “Alpha” y “Alphi” a los dos toros sagrados de Memphis y Heliópolis. En consecuencia de esto, Plutarco, comentando la letra “Alpha”, explica que los fenicios llaman al buey “alpha”, así tenemos que su significado era igualmente el de un oráculo, o el de un animal oracular. Así, el “aleph” de los judíos representa la cabeza de un buey, y es la primera letra de su alfabeto, muy similar a la primera letra del alfabeto islámico, “alif”. Estas acepciones, “Alpha o Alphi”, aplicadas a los toros “Apis” y “Mnevis”, palabras originariamente egipcias, las tomaron los fenicios para adoptarlas primeramente a los bueyes, “alpha”, y después a los elefantes, “elaph”, verdadera raíz de nuestro actual alfil.
Si el universo es un discurso provocado por la expansión del verbo, y es significativa la relación de esta figura con el oráculo y la primera letra del alfabeto, en el alfil se manifiesta el rápido vehículo del Espíritu, así en el ajedrez puede avanzar cualquier número de casillas en diagonal, como el viento que sopla donde quiere.

El alfil del ajedrez se asemejaría a la figura cristiana del obispo, y de hecho así se representaba en Europa, o también al Loco del Tarot, que con sus báculos son verdaderas figuras de unión entre la tierra y el cielo, recibiendo así los efluvios celestes.

De esta manera, el alfil estaría relacionado con Marte, que limita a la energía expansiva de Júpiter, la Reina. No es de extrañar entonces, que palabras como alfino o alfiero, que significan “predilecto de Marte,” y provienen del griego, tengan una raíz muy similar, y un origen común, a la de alfil.(Ilustración: alfil,.Inglaterra S.XII)

En muchas tradiciones al caballo se le ha relacionado con el mar, el mismo Poseidón, dios del mar, también era el dios de los caballos. El paso de las aguas en la simbólica del caballo es crucial.
En los ritos iniciáticos griegos o hindúes, el sacrificio del caballo era común, y los iniciados solían recubrirse con piel de caballo. Así observamos como el caballo está relacionado con el paso de un estado del Ser a otro.
En el ajedrez, el caballo describe un movimiento en “L”, saltarín, como el de la llama, similar al elemento fuego, revelador de la fuerza del Espíritu.

El caballo termina siempre su movimiento en un cuadrado de color opuesto al de partida, y en una fila o columna diferente a la inicial, lo que inspira la idea de un paso de la realidad a otro diferente.

En la “Iliada” de Homero, la conquista de Troya por los griegos, se fragua gracias a un caballo de madera, lo que nos sugiere que el posible paso de la edad de Bronce a la de Hierro está ligado también con el simbolismo del caballo.

En cada ejército del juego del ajedrez hay dos caballos, ocupando las columnas dos y siete, y asentándose cada uno sobre un color diferente. En el “Fedro o del Amor”, Platón inspirado en Homero y en Orfeo, representa simbólicamente al alma por medio de una carroza tirada por dos caballos, donde el cochero representa al Pensamiento que dirige, y los dos caballos al principio de vida o pasión y al ardor.

También en el Carro del Tarot, observamos a dos caballos de

diferentes colores que parecen dirigirse hacia lugares opuestos, pero a los que el cochero real encamina correctamente, conjugando los opuestos y uniendo contradicciones, para superar los obstáculos venideros del camino, comenzando así un viaje relacionado con el nuevo nacimiento, inherente al proceso iniciático.
El espacio donde se desarrolla el juego está enmarcado por las torres, que se sitúan en las cuatro esquinas del tablero, elementos angulares que encierran al conjunto de las piezas dentro de la suma de sus cuatro ángulos de 90º, esto es, 360º, señalando así el carácter elevado y cíclico del ajedrez, limitando de este modo el espacio y el tiempo en el juego.

Las torres colocadas en las esquinas delimitan así el tablero, cuatro pilares sobre los que se asienta el juego, el mundo, como un gran castillo interior, una fortaleza, tanto es así que el Rey, mediante el mágico enroque, puede ocultarse o protegerse en alguna de ellas.
De hecho la torre es un símbolo de la columna, del eje, elemento vertical por excelencia, como las construidas por antiguas sociedades en armonía con la tradición, y a las que denominaban obeliscos, símbolos del eje del mundo. Todo lo contrario de aquellas otras torres, como la de Babel, que es derruida por la soberbia de sus constructores, al igual que ocurre con la torre de la destrucción en el Tarot.

Cada ejército posee dos poderosas torres, una sobre un cuadrado blanco y otra sobre uno negro, señalando el carácter dual presente en el desarrollo de la manifestación, y emparentándolas, por su aspecto binario, con las dos columnas del templo masónico, representación de las dos columnas del Templo de Salomón, o con las dos columnas de Hércules, y por supuesto con las dos columnas del Árbol de la Vida Sefirótico, signando el Rigor y la Gracia, constitutivos de la Creación, que han de estar siempre presentes en nuestros trabajos.

Son por tanto verdaderas puertas de paso en el camino del conocimiento, auténticos pilares de Sabiduría, como aquella de las dos columnas construidas por Henoch que resistió al diluvio, y que contenía en sus grabados lo esencial del conocimiento primordial, representando de este modo un centro espiritual e iniciático para sociedades venideras. Análogo a lo que representan los Libros Sagrados en diferentes tradiciones, son pues, estos también, verdaderos pilares de conocimiento.

No es de extrañar entonces, que el Rey utilice a la Torre, en el enroque como un leal aliado defensivo. Al igual que debemos destacar que en el ataque, gracias a su arrollador movimiento, es una pieza letal, de hecho la torre es junto a la dama, una de las dos únicas piezas, con las que el Rey puede dar un jaque mate en solitario, sin necesidad de ayuda, ni apoyo, de otras figuras.


El peón del ajedrez tiene la misma acepción con la que signamos a un obrero, y este a su vez posee la misma connotación del masón, que en los trabajos verdaderos ha de desbastar la piedra bruta, afín de despojarla de sus asperezas, acercándola a una forma en consonancia con su destino.

Es un trabajo lleno de contratiempos, donde múltiples dificultades jalonan el peregrinaje del iniciado hacia el Conocimiento, hacia la Libertad. Así en el ajedrez, al comienzo del juego, el peón contempla heroicamente frente a él, con valor y con resignación, a un poderoso ejército que se antoja indestructible.
Los ocho peones que conforman cada ejército, están ubicados en la segunda fila, teniendo tras de sí, a una de las figuras-símbolos en particular, que le conferirá una serie de cualidades, un equipaje de viaje singular, en su lento, pero sin retorno, sin posibilidad de vuelta atrás, camino hacia el frente de batalla, hacia la Libertad.

Peones sus oficios. Libro de Ajedrez. J.Cessolis

El peregrinaje de los peones en el ajedrez, está lleno de sacrificios, verdaderos
El peregrinaje de los peones en el ajedrez, está lleno de sacrificios, verdaderos actos sacros, por los cuales muchos de ellos perecerán, en virtud de un fin común, de una empresa superior, estando realmente al orden con el Espíritu.
El Creador está presente en toda la Creación, pero sin constituir ninguna de sus partes en particular, así como sucede en el ajedrez, donde el tablero, las piezas, y por supuesto los jugadores, no son más que una expresión de la imagen del cosmos, y de la realidad trascendente, producto de una idea primigenia que se desarrolla alrededor de un centro. De hecho, la razón de ser de cada uno de los elementos del ajedrez, es recordar y representar al cosmos.

Cuenta la leyenda, que en las sociedades tradicionales, los sacerdotes y los sabios, verdaderos conocedores del ámbito metafísico, eran quienes educaban a la casta guerrera en la práctica del ajedrez, entendiéndolo como una vía de conocimiento, y también como una representación del cosmos, donde la creación es una singular lucha y complementación de opuestos, donde el día y la noche, el calor y el frío, la luz y las tinieblas, el bien y el mal, signan una sagrada batalla.

En los Puranas, todos los juegos de azar se encuentran absolutamente prohibidos por Manu, sin embargo, el “chaturanga” o ajedrez, era enseñado por los brahmanes. Así, para los kshatriyas, la guerra es una actividad sagrada, con la que se combate lo que en verdad no es, y por lo tanto se afirma el Ser. Es también un ritual al que entregan su destino, para con las prácticas inherentes a su oficio, poder alcanzar la realización en este plano de la manifestación.

“El libro de los juegos de ajedrez, dados y tablas”. Rey Don Alfonso X El Sabio

Por la disposición del ajedrez, donde una serie de elementos, opuestos y complementarios, libran una gran batalla, la guerra, con toda su simbólica, representada en la cosmogonía del juego, es una forma de manifestación en el camino del conocimiento, en el viaje hacia la identidad del Ser, el verdadero conocimiento del Sí Mismo.

En la batalla, como en el peregrinaje, deben de acontecer múltiples sacrificios, como en verdad ocurre en el juego del ajedrez, para vencer lo que ciertamente no es, y así recuperar, reconocer, nuestra verdadera identidad, derrotando al hombre viejo, para dar espacio al nacimiento del hombre nuevo.

.Por Pedro Abío: http://www.scribd.com/doc/2642587/EL-SIMBOLISMO-DEL-AJEDREZ.

http://www.elarka.es/juegos/ajedrez.htm

2 respuestas a AJEDREZ

  1. Olga Cecilia Cardona Bernal dijo:

    Buenas tardes, estoy fascinada con el documento que me acabo de encontrar, deseo tenerlo, estudiarlo, practicarlos y tener otros más que seguro poseen, por favor: cómo lo logro.

    Desde Medellín, colombia muchas felicidades hoy y siempre. Que el Omnipotente sea pródigo con ustedes, gracias, muchas gracias

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